El ciclado del acuario es fundamental para crear un entorno seguro para los peces. Este proceso permite que las bacterias nitrificantes colonizen el sistema, convirtiendo el amoniaco (tóxico) en nitritos y luego en nitratos (menos peligrosos). Sin este equilibrio, los niveles de amoniaco podrían ser mortales para los organismos acuáticos.
El ciclado se logra mediante la introducción de bacterias, ya sea con bacterias comerciales o mediante la acogida de peces que las traigan. Es crucial medir los niveles de amonio, nitrito y nitrato para asegurar que el acuario esté correctamente ciclado antes de añadir peces. Este proceso puede tardar semanas y requiere paciencia para evitar errores que comprometan la salud del ecosistema acuático.